Fledgling Black-and-chestnut Eagle (Spizaetus isidori) rescued

(Vea abajo la traduccion en espanol)

Readers may recall our excitement when we found our first nest of the endangered Black-and-chestnut (or Andean) Eagle (Spizaetus isidori, formerly Oroaetus isidori) in our Rio Zunac Reserve, and our disappointment a few months later when we found the skeleton of the baby eagle beneath that nest. Since then, several baby eagles have been successfully fledged from the nest. At the time, this was one of the very few nests of this species that had ever been found, and it was one of the subjects of an intensive monitoring effort led by the Peregrine Fund and the Proyecto Internacional de Estudio del Aguila Andina. Spizaetus isidori

This year the project to study the Black-and-chestnut Eagle began an intensive search for more nests in our area and in a few other selected areas. The results were incredible. About fourteen eagle territories were found in our upper Rio Pastaza watershed, at an astonishing density of about 4 km between nests! No one expected such a high density for a huge eagle like this.

Andy Salazar and Abel Recalde, sons of our “Keepers of the Wild” reserve guards, were part of this project, and were the discoverers of the second nest in our area (after the Rio Zunac nest mentioned above). It was found near the town of Rio Blanco, not in one of our reserves, just as the young eagle began to leave the nest. Here is one of the parents:

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One of the eaglet’s parents. Photo: Santiago Recalde/EcoMinga

After the fledgling left its the nest, it came over to inspect Abel and Andy:

The adults soon re-nested and had another baby, shown in this photo:

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Black and chestnut eagle baby, second brood since discovery of the nest.

Andy and Abel monitored the nest almost constantly. Then two weeks ago the baby disappeared. Andy and Abel feared the worst, remembering the tragedy of the Rio Zunac baby. But this time, the constant monitoring paid off, and they found the eagle below the nest, slightly injured but still alive.They rescued it and, with the help of our reserve guards, Sebastian Kohn, Santiago Zuluago, the Fundacion Condor Andino, Banos zoo, BioParque Yanacocha, Ministerio del Ambiente-Tungurahua, Direccion Nacional de Biodiversidad, Peregrine Fund, and Proyecto Internacional de Estudio del Aguila Andina, the baby was cured of its wounds and rehabilitated, and fitted with a small radio transmitter. The nest was in a tree that could not be climbed safely, so it was necessary to build a new nest in a tree near the original nest. Last week Sebastian climbed the tree and raised the eagle into the nest.

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Checking the eagle’s health. Rescuers Andy and Abel are in the background.

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Baby with radio transmitter. This is the second individual of this species in Ecuador to be fitted with a transmitter. It will help us find the bird if something goes wrong, and will provide useful data on dispersion if everything goes right.

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Baby getting used to its new man-made nest.

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Sebastian Kohn putting the baby in its nest. This is the same man-made nest shown in the previous picture; it was raised into this tree with pulleys and ropes.

The mother eagle immediately accepted the baby in the new nest, but her mate seemed to attack it. All this week Andy and Abel fed the eagle themselves, climbing up to the artificial nest and flipping prey items into it from below so that the young bird did not associate them with food.

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The baby in its new home.

Then yesterday the young eagle disappeared again. The bird was found later in another tree about 70m away, in the direction of its original nest. It must have hopped through the branches to get there as it still cannot fly, though it is close to being able to do so.

Today the baby was found near the ground, where it might not have been able to climb back into the canopy. Andy and Abel re-captured it and will return it to the canopy after feeding it….stay tuned for the next chapter!

Thanks to everyone who helped with this rescue, especially:

Sebastian Kohn

Santiago Zuluago

Fundacion Condor Andino

Banos Zoo and Orlando Vega

BioParque Yanacocha

Ministerio del Ambiente-Tungurahua

Direccion Nacional de Biodiversidad

Peregrine Fund

Proyecto Internacional de Estudio del Aguila Andina

and most of all, the bird’s foster parents, Andy and Abel.

 

Pichón de Águila Andina (Spizaetus isidori) rescatada
Traduccion: Salomé Salorzano Flores
Los lectores podrán recordar nuestra alegría y emoción cuando encontramos nuestro primer nido de la amenazada Águila andina (Black-and-chestnut Eagle, Spizaetus isidori, antes Oroaetus isidori) en nuestra Reserva Río Zunac, y nuestra decepción pocos meses después cuando encontramos el cadáver de un pichón de águila debajo del nido. Desde entonces, muchos pichones han emplumado exitosamente. En aquel entonces, este fue uno de los muy pocos nidos de esta especie que han sido encontrados, y fue uno de los objetos de un esfuerzo de monitoreo intensivo liderado por The Peregrine Fund y el Proyecto Internacional de Estudio del Aguila Andina Spizaetus isidori.
 
Este año, el proyecto para estudiar el Águila Andina comenzó una búsqueda intensiva de más nidos en nuestra y en otras pocas áreas seleccionadas. Los resultados fueron increibles. Se encontraron cerca de 14 territorios de águila en la parte alta de la cuenca del Río Pastaza, ¡en una asombrosa densidad de aproximadamente 4 km entre nidos! Nadie esperó tal densidad para un águila tan enorme como esta.
Andy Salazar y Abel Recalde, hijos de nuestros guardianes de reserva “Keepers of the Wild” (Guardianes de la Naturaleza), fueron parte de este proyecto y fueron los descubridores del segundo nido en nuestra área (después del nido de Río Zunac, mencionado antes). Se encontró cerca del pueblo Río Blanco, fuera de nuestras reservas, justo cuando el águila empezaba a abandonar el nido. aquí está uno de sus padres:
(**IMG 1** – Una de los padres del águila. Foto: Santiago Recalde/Ecominga)
Después de que el volantón abandonó su nido, se acercó para examinar a Abel y Andy:
(**Video 1**)
Los adultos pronto anidaron de nuevo y tuvieron otro pichón, mostrado en esta fotografía:
(**IMG 2** – Pichón de Águila Andina, segunda cría desde el descubrimiento del nido)
Andy y Abel monitorearon el nido casi constantemente. Entonces, hace dos semanas, el pichón desapareció. Andy y Abel temieron lo peor, recordando la tragedia del pichón de Río Zuñac. Pero esta vez, el monitoreo constante valió la pena, y encontraron al águila debajo del nido, ligeramente lesionado pero vivo. Lo rescataron, y con ayuda de de nuestros guardas de la reserva, Sebastián Kohn, Santiago Zuluago, la Fundación Condor Andino, el Zoológico de Baños, BioParque Yanacocha, el Ministerio del Ambiente en Tungurahua, la Dirección Nacional de biodiversidad, The Peregrine Fund, y el Proyecto Internacional de Estudio del Águila Andina, el polluelo fue tratado de sus heridas, rehabilitado, y equipado con un pequeño radiotransmisor. Debido a que el nido se encontraba en un árbol imposible de escalar con la seguridad apropiada, fue necesario construir un nuevo nido en un árbol cercano al nido original. La semana pasada, Sebastián escaló este árbol y subió al águila en el nido.
(**IMG 3** – Comprobando la salud del águila. Los rescatistas Andy y Abel están en el fondo)
(**IMG 4** – Polluelo con radiotransmisor. Este es el segundo individuo de esta especia en Ecuador que ha sido equipado con un transmisor. Esto nos ayudará a encontrar el ave si algo sale mal, y nos proporcionará información útil sobre dispersión si todo sale bien.)
(**IMG 5** – Pichón acostumbrándose a su nuevo nido artificial)
(**IMG 6** – Sebastian Kohn colocando al polluelo en su nido. Es el mismo nido, hecho por mano del hombre, mostrado en la imagen anterior; fue llevado a su nuevo árbol con poleas y cuerdas)
La madre águila inmediatamente aceptó el polluelo en el nuevo nido, pero su compañero pareció atacarlo. Esta semana, Andy y Abel alimentaron al águila ellos mismos, trepando all nido artificial y lanzando elementos de presa en el mismo desde abajo, de modo que el polluelo no los asocie con comida
(**IMG 7**- El polluelo en su nuevo hogar)
Ayer, la jóven águila desapareció otra vez. Se lo encontró después en otro árbol a 70 m de distancia aproximadamente, en dirección a su nido original. Probablemente saltó a través de las ramas para llegar allí, ya que todavía no puede volar, aunque pronto podrá hacerlo.
Hoy el polluelo se encontró cerca del suelo, donde pudo no haber podido volver a subir al dosel. Andy y Abel lo volvieron a capturar y lo devolverán al dosel después de alimentarlo… ¡Manténganse atentos al próximo capítulo!
Gracias a todos quienes ayudaron en este rescate, en especial:

Sebastian Kohn

Santiago Zuluago
Fundacion Condor Andino
Banos Zoo and Orlando Vega
BioParque Yanacocha
Ministerio del Ambiente-Tungurahua
Direccion Nacional de Biodiversidad
The Peregrine Fund
Proyecto Internacional de Estudio del Aguila Andina

y sobre todo, a los padres adoptivos del ave, Andy and Abel.

2 thoughts on “Fledgling Black-and-chestnut Eagle (Spizaetus isidori) rescued

  1. Pingback: Restless baby eagle | Fundacion EcoMinga

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